Valquiria de ígneos placeres
dichosos los hombres que son presa
de tu inminente llegada,
y aun que lascivo cruel,
pero dulce es tu beso,
dictado en los deseos mas profundos del ser,
desde la inocencia en la flor hasta el insaciable vil néctar.
Llagas,
entre tus labios,
no has dejado de ser del todo mujer,
crías el mal,
se alimenta de tu pecho extrayéndote la vida,
servirá a tu amo;
que te pervirtió a ti y a tu fruto,
vende tu cuerpo y gana almas,
vende tu cuerpo y gana guerreros
(sordos a tus llamados).
Hembra que gime y convulsiona,
intentas atravesar las duras paredes de tu hondo entierro,
no fuiste del primer hombre
¡Ahora se del resto!
Acaba de una vez,
borra tu nombre del libro de Dios.
p.28
Valquirias, poema.
Copyright (c) 2004, Francisco Sánchez